martes, 1 de julio de 2008

Tango y Blue Cheese







Cuando era chiquita, no me gustaba el queso roquefort. Su sabor era demasiado fuerte y con solo pensar en esos hongos fermentados, me asqueaba y no entendía cómo la gente podía llevarselo a la boca, masticarlo y tragarlo! Pensaba que era lo mismo comer cualquier otro queso que se había mohado por no comerse. Picaba, tenía sabor a humedad y te dejaba un aliento horrendo….aún así veía como parte de mi entorno casi se desesperaba por conseguir alguno de esos ejemplares que mayormente escaseaban en los cumpleaños.
Concluía que sólo los Grandes eran capaces de degustar ese “manjar” y soportar su sabor…
Lo mismo pensaba y aún sigo pensando sobre el tango.
Escuchar tango, ay no!! Es de viejos!! no le encuentro sentido y sé que muchos podran criticarme, pero no me llama, no me atrae, no me gusta, no me compraría un cd, me parece aburrido……..TODAVÍA (si, todavía, porque considero que tarde o temprano caeré en sus redes y me sumergiré en esa nostalgia eterna)
Pasó algún tiempo (poco antes de cumplir los treinta) y descubro mi especial gusto por el mencionado queso…..en cuanto al Tango, “El tango te sabe esperar” escuché por ahí…
Estaré entonces al 50 por ciento de recibirme de adulta?

Resultado:
(según mis parámetros)
Mitad niña
Mita mujer


*Me encontraré viejita escuchando tango al son de un rico blue cheese?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sos una genia!!!!


Tu madre, jeje!!